Ley del buen samaritano
Formación en RCP y Primeros Auxilios Delaware
El Buen Samaritano: compasión y protección
Tomada de la Biblia (Lucas 10:25-37), la parábola del Buen Samaritano narra cómo un viajero dado por muerto es socorrido por un desconocido que lo cura y vela por él. Más allá de su contexto religioso, transmite un mensaje universal: la obligación moral de socorrer al prójimo en peligro, con compasión y altruismo.
Inspiradas en este principio, numerosas leyes del Buen Samaritano se han promulgado en todo el mundo para proteger frente a demandas a quienes prestan asistencia de buena fe en una emergencia. Sin embargo, el alcance exacto de esa protección varía de una jurisdicción a otra: a continuación encontrará lo que dispone la ley aplicable a su región.
Su proteccion bajo la ley
En Delaware, el 16 Del. C. § 6801 protege a la persona que, voluntariamente y sin esperar pago, presta primeros auxilios, tratamiento de emergencia o auxilio de rescate a alguien inconsciente, enfermo, lesionado o en peligro; una inmunidad que solo se pierde por actos dolosos, temerarios o negligencia grave. Ese mismo texto va más allá de las manos desnudas: su protección se extiende a quienes usan un DEA, así como a los adquirentes e instructores de RCP/DEA, en idénticos términos.
Sin obligacion de actuar, pero con todas las razones para hacerlo
Delaware no establece ningún deber legal de rescatar; detenerse por un desconocido en apuros es una decisión, no una orden. Cuando esa decisión se toma de buena fe, la ley la protege, y señala también el uso de un DEA, junto con la formación que lo respalda, como cubierto. Suelta el miedo a una demanda; el legislador ya se ha asegurado de que no sea el precio de preocuparse por los demás.
Por que la capacitacion es importante
El paro cardíaco es una carrera contra el reloj: la supervivencia baja alrededor de un diez por ciento por cada minuto sin RCP, y la mayoría de los desenlaces se deciden antes de que llegue la ambulancia y no después. Ya sea en un paseo marítimo de Delaware o en el pasillo de una oficina, el testigo es el primer eslabón de la cadena de supervivencia, aquel cuya acción más cuenta. La ley ya ha borrado el riesgo legal de dar un paso al frente; la formación borra la duda, para que el conocimiento ocupe el lugar del pánico cuando importa. Sé quien esté preparado y un día cualquiera podrá terminar con una vida a salvo.